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ANALISIS

PERFECT BLUE

Título original: パーフエクトブルー (Perfect Blue)
Director: Satoshi Kon
Guión: Sadayuki Murai - Yoshikazu Takeuchi (obra original)
Música: Hisao Shirai
Duración: 81 minutos
año: 1997
Producción: Rex Entertainment

Según la clasificación del anime hecha por Napier, Perfect Blue es un anime apocalíptico (en Japón el término apocalipsis tiene como significado original ‘El conocimiento último’, es decir, alcanzar una revelación que puede cambiar la vida de uno o varios personajes), puesto que el personaje principal cumple con el requisito fundamental de alcanzar un conocimiento que cambia su vida.
Perfect Blue es una historia de suspenso psicológico que se desarrolla en el Tokyo de finales de los noventa, cuyos personajes y artes de fondo fueron creados de la manera más realista posible, alejándolos de las deformaciones comúnmente asociadas al anime.
El guión, basado en la novela homónima de Yoshikazu Takeuchi, fue adaptado por Satoshi Kon para esta animación, pero se tomó la libertad de darle mayor importancia al personaje de Me-mania y añadir las referencias al incipiente fenómeno de internet en el guión.


Personajes

La pélicula gira en torno a cuatro personajes, tres principales y uno secundario que son:


Mima Kirigoe (principal)


Cantante del grupo de pop "CHAMS" que desea convertirse en actriz, razón por la cual se separa del conjunto para incursionar individualmente en la televisión. Es callada y sumisa ante su jefe, el Sr. Tadokoro y su manejadora Rumi; en las escenas en que se discute sobre su futuro como actriz, no opina. La interacción es mayoritariamente con Rumi, quien trata de protegerla y mantenerla en su faceta de ídolo pop.
Su personaje es el único que evoluciona con la película, puede observarse como supera su introversión por completo hasta convertirse en una persona segura de sí misma. En verdad es un personaje redondo, tridimensional, que se ha transformado completamente.


Me-Mania (antagonista, personaje menor):


Fanático de ChAMS, resentido con Mima porque desertó del grupo. Es el creador del sitio web "Mima no heya" (未麻の部屋, El cuarto de Mima), en el cual acosa a la actriz y describe sus acciones suplantándola. Es un personaje plano, un antagonista que se mantiene al margen de la acción. Aunque no puede ser relacionado directamente con los ataques a diversos personajes, se infiere su capacidad para la violencia por la secuencia en que trata de violar a la cantante.


Rumi Hidaka(Protagonista/antagonista encubierta, personaje mayor):


Ex-ídolo de pop, encargada de manejar a Mima. Considera un error la decisión de la cantante de dedicarse a la actuación. Es la antagonista principal encubierta, un personaje dinámico con múltiples personalidades (que cambia cerca del cierre de la historia), una de ellas la de Mima la cantante por su deseo de triunfar como ídolo pop. La decoración de su habitación es idéntica a la de Mima, como también la ropa del concierto que utiliza en el momento que decide matarla. Es la responsable de la muerte de Me-Mania y el Sr. Tadokoro y por ende la autora de las otras muertes, debido a su obsesión por mantener a Mima como cantante.


Sr. Tadokoro (secundario, personaje menor):


Un personaje completamente plano. Es el jefe principal de Rumi y Mima, sus características no cambian durante la película y su función es la de presionar a Mima a seguir la carrera de actriz, a diferencia de Rumi.


ANÁLISIS

La película inicia con una batalla de un grupo de super sentai, pero pronto se descubre que es una actuación que precede al grupo pop Chams, en la que la estrella Mima Kirigoe será la protagonista, no los héroes que se ven al principio. Esta secuencia rompe la continuidad desde el inicio y se convertirá en una de las técnicas de Satoshi Kon para sacar al espectador del posible letargo mental. Trabaja además con una narración del tipo 'narrador observador', sin embargo, al finales de la película se pasa a la primera persona donde Mima cierra como 'Narrador protagonista' que habla directamente a los espectadores.
Terminando el concierto, Mima anuncia que dejará el grupo y se dedicará a la actuación solicitando además el apoyo de los fans (esto afecta enormemente a Me-Mania), una vez que Mima llega a su departamento encuentra una serie de cartas, pero una de ellas llama su atención, la carta dice "traidora" y da inicio al enfermizo triller.
Desde un principio el montaje introduce delicadamente el tema mediante una composición hecha a base de cortes en los que se intercalan escenas de la vida de Mima Kirigoe como ídolo y de su vida diaria. Se revelan "dos" Mimas, la que anuncia su presentación final en un concierto y la que compra en un supermercado. Estas escenas se muestran seguidas por cortes que impiden saber cuál es el momento presente, si el concierto o la rutina diaria. Simultáneamente emerge la escisión esquizoide en que la protagonista se percibe como dos personas diferentes con características diversas de personalidad, que serán las dos máscaras para momentos específicos de su vida; esta técnica crea el suspense en su público. Las imágenes confunden ya que es imposible saber si su encadenado es del presente a una analepsis o a una prolepsis. ¿Cuál es la acción que se desarrolla en el presente, el concierto o la vida diaria? Las tomas han sido montadas de forma que rompen la secuencia y sumergen al público en la duda.
Estos mecanismos de montaje fueron creados específicamente para confundir al espectador con saltos y transiciones, pero el hecho de que las acciones ocurran linealmente permite que la narración sea coherente. La única falla detectable en el guión tiene que ver con las alucinaciones de Mima. Aunque refuerzan visualmente la película, dejan al espectador con la duda de por qué surgieron sin razón aparente y por qué el enfrentamiento con la verdad acerca de Rumi las da por terminadas, dejando sin resolver otros aspectos de la personalidad de la protagonista.
Esta obra se puede leer también como una crítica al sistema de ídolos de Japón, que recicla las estrellas de un medio a otro para mantenerlas en eterna adolescencia y que sigan generando ingresos. Desafortunadamente este sistema se infiltra perniciosamente en la vida, ya que los cantantes de la cultura j-pop japonesa se aferran a una imagen de jóvenes quinceañeros a pesar de ser adultos.
En cuanto a la historia, su desarrollo es lineal, las escenas del presente se mezclan y las analepsis y prolepsis se suceden sin las técnicas utilizadas comúnmente para ayudar a la comprensión del espectador, como lo son el zoom in a los ojos del personaje, movimientos sinuosos de la escena, difusiones en los extremos, virados a sepia o blanco y negro o rótulos indicativos entre otros.
Perfect Blue rompió con los esquemas del cine de anime japonés, por diversas razones: El género de suspenso no había sido tratado de forma tan madura, pocos directores habían apostado con una historia dirigida a un público adulto, manteniéndose dentro del ámbito de la realidad —es decir, alejándose de las tramas de ciencia ficción o fantasía— y menos aún presentando al mismo tiempo una crítica social. Satoshi Kon trabajará a partir de esta su opera prima con conceptos conocidos y de su propio entorno cultural, logrando —a pesar de ello— capturar a un público internacional ávido por la maduración que le imbuye al anime en sus creaciones. Las características que en Perfect Blue aparecen pueden haberse visto, pero separadas, en filmes de otros productores. La utilización del suspenso psicológico, de personajes y entornos realistas, el alejamiento ex profeso de las deformaciones de los personajes, la situación de la historia en un entorno real como lo es la ciudad de Tokyo, el distanciamiento del público juvenil, la no facilitación de una narrativa que dirija al público durante la historia que se presencia; producen una conjunción de singularidades que sitúa a esta película por encima de muchas otras animaciones japonesas y la convierte en una creación única, referente y cine de culto para muchos.
Con una hora veintiún minutos de duración, Perfect Blue se caracteriza por el estilo de edición que crea en el espectador las sensaciones de paranoia, frustración, desamparo y desconcierto. Es decir, que lo lleva a que se identifique con los sentimientos experimentados por la protagonista, Mima Kirigoe. Perfect blue mantiene al espectador absorto en la historia de manera tan intensa que genera un estado de suspensión de la incredulidad, debido a lo realista de la trama.

— Rolando J. Rodríguez De León