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GRANDES DE JAPÓN

YOSHIHIRO TATSUMI


Tatsumi es el tercer hijo de su familia, nació el 10 de junio de 1935 en el barrio de Tennoji, Osaka, donde vivió hasta los 9 años en una casa que hacía las veces de tintorería y que estaba al lado del templo Shintenno, en cuyo jardín Tatsumi jugó desde niño. En 1944, al poco de empezar tercero de primaria, tuvo que abandonar su hogar por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Fue en 1945, el último año de la guerra, cuando a sus diez años de edad Tatsumi escuchó por sí mismo en el colegio donde estudiaba como el emperador anunciaba por la radio la derrota de Japón. "No pude hacerme a la idea de que hubiéramos perdido la guerra", recordaba un Tatsumi que durante aquel año estuvo viviendo en el refugio antiaéreo situado en el jardín de una casa de paredes demacradas por balas perdidas de ametralladora (tras los primeros bombardeos, su familia se transladó a Hotarugaike, en Toyonaka).



Con solo 13 años y a través del interés que suscitaron en él autores como "Noboru Oshiro" y "Bontaro Shaka", Tatsumi se anima a mandar varios mangas a revistas, siendo así como a sus 15 años ganó la oportunidad de asistir a una mesa redonda junto al propio Osamu Tezuka, a quien luego pudo visitar en su propia casa para charlar sobre su futuro como dibujante.
Publica su primera historia llamada "Manga Suizokukan", un manga de 16 páginas que venía a poner de manifiesto su potencial. A sus 16 años comienza la secundaria y sus visitas a Tezuka comenzaron a ser menos regulares debido a la carga de trabajo que este comenzaba a ostentar, no es para menos, era el comienzo de clásicos como Metropolis y Astro Boy entre otros. Son los años en que Tezuka empezaría a ganarse el espacio que hoy tiene reservado como "Dios del Manga". Tatsumi comenzó a escribir guiones para Noboru Oshiro, una de sus más grandes inspiraciones. Entre los años 1952 y 1953 publicó varias historias en el formato de 96 páginas como por ser "Manga Television", "Kodomo Jima", "Pikku to mame no ki" y "Mitsurin Kyojin". En 1954 ya se encontraba publicando mangas de forma regular en editoriales como Hinomaru Bunko o Tokodo bajo el pseudónimo de "Yoshiro Yamato". Así mismo tuvo la oportunidad de conocer a otros artístas como "Masahiko Matsumoto" (uno de los pioneros en el gekiga).
En 1955, ya con 20 años, Tatsumi hablaba de crear historias en torno al "manga que no es manga", tratando de trasladar a las viñetas el ritmo humano. Tras presentar a la editorial Hinomaru Bunko un trabajo en colaboración con Masahiko, ésta les propone convertir dicho trabajo en una serie de publicaciones mensuales, de ahí nace el "Kage", es decir, una serie de historias cortas que se salían del prototipo para dar paso a las persecuciones, asesinatos y a la acción en general, propiciando la llegada de nuevas publicaciones de este tipo en las librerías japonesas. Éstas funcionaban a través de un sistema de alquiler que con el boom posterior revolucionó completamente su funcionamiento.

Sería con el desarrollo de obras como "Kaika no Oni" y "Koe Naki Mokugekisha" que se derivaría el concepto "gekiga" a Tatsumi y su obra. Este estilo, fue ante todo, una forma transgresora de hacer manga, de darle una vuelta de tuerca a lo que se venía haciendo. Hoy por hoy no tiene sentido hablar de gekiga como un estilo o género y su traducción más coetánea sería "manga seinen".


Tatsumi y Matsumoto.


Tatsumi estuvo viviendo unos dos meses junto a Masahiko Matsumoto y Takao Saito en un barrio cercano a su casa natal, lo que fue todo un enclave en lo que se refiere al nacimiento y proliferación del gekiga en manos de sus tres autores más influyentes, Tatsumi, Matsumoto y Saito. Durante esta etapa escribió Kuroi Fukubi, un manga de 127 páginas para la editorial Hinomaru Bunko, editorial que poco después se iría la quiebra y reaparecería como Koei Sha.
En diciembre de 1955, Tatsumi se trasladó a Tokyo junto con Matsumoto y Saito. Publicó un sinfín de historias cortas para publicaciones que imitaban el formato de Kage, naciendo así "Machi", "Jaguar" o "Mado" que aparecieron número tras número en lo que luego pasaron a ser revistas mensuales de historias cortas, es decir, el nacimiento de las revistas de mangas actuales. Las editoriales se sumaron al fenómeno y comenzaron a sacar sus propias revistas.

"En Gekiga Hyoryu de Tatsumi, al igual que en Gekiga baka-tachi!! de Matsumoto, se puede descubrir parte de la historia a través del manga autobiográfico de dos de los principales responsables del gekiga y del manga moderno, que junto a sus predecesores, Noboru Oshiro y Bontaro Shaka, y los trabajos de Takao Saito, sentarían las bases del manga adulto moderno"

Se puede decir que Tatsumi se caracterizó por mostrar la desesperación y caída de la sociedad japonesa a través de sus historias, el autor "mostró en su obra la depravación de un Japón profundamente afectado por la guerra". Leer a Tatsumi es introducirse en un Japón del siglo XX, de personajes oscuros y llenos de culpa que tratan de salir al paso de un aislamiento placentero y autoinducido.
Muerte y sexo se dan la mano para trasladar al papel los horrores que tanto influenciaron a Tatsumi en sus primeros años de vida, pero el dibujo de Tatsumi nunca pierde la chispa, e incluso en los momentos más sombríos logra encontrar su propia luz.

"Cuando empecé a dibujar en Japón, el país se estaba haciendo muy rico, y las cosas iban bien, pero a mi alrededor solo encontraba a gente pobre. —El páis se hacía rico, pero para la gente que estaba a mi alrededor nada estaba cambiando—. Con los malos políticos y la situación política en general, no importaba qué ocurriese, nada cambiaba. Asi que quise hacer historias que expresaran el enfado y la tristeza de las personas corrientes. Hacía esas obras para presentar algo en contraposición a ese mundo. No hice nada del otro mundo, como viajar y quejarme de la situación. En cambio, traté de mandar algún tipo de mensaje de protesta a través de mi trabajo."

Durante su carrera ganó numerosos premios como el premio de la Asociación Japonesa de Mangakas, varios premios Eisner y el premio Regards sur le monde en el festival de Angoulême del 2012 entre otros. Su obra, publicada en numerosos países, ha influenciado a generaciones enteras de autores japoneses.

Las obras de Tatsumi forman parte de la historia del manga. Una historia en la que tomaron parte muchos otros factores y personas, pero, que hoy permiten decir que "con su muerte, una parte importante del manga murió al mismo tiempo".
Tatsumi fallece el 7 de marzo del 2015 a los 79 años, después de una larga lucha contra el cáncer.
Ningún aficionado al manga debería olvidar el nombre de Yoshihiro Tatsumi, y cualquiera que se tome en serio la historia japonesa debería acercarse alguna vez a su figura.